Seguridad en atracciones de altura POIN

¿Debe POIN cerrar sus atracciones en las alturas?

Los Bomberos de Panamá no cuentan con escaleras de rescate para esa distancia

Lo ocurrido ayer en POIN, sobre la Avenida Balboa, debe abrir un debate serio sobre la seguridad de las atracciones extremas en las alturas. Una joven quedó suspendida y atrapada en uno de los sistemas de lanzamiento con arnés, generando momentos de tensión que fueron observados por decenas de personas desde la calle. Afortunadamente, el incidente terminó sin una tragedia, pero dejó al descubierto una pregunta que no puede ignorarse: ¿qué habría ocurrido si el sistema hubiera fallado por completo o si la víctima hubiera sufrido una emergencia médica mientras permanecía suspendida?

POIN promociona experiencias de adrenalina a más de 500 pies de altura (más de 150 metros), incluyendo tirolesas, columpios y otras actividades extremas. La empresa afirma contar con protocolos de seguridad y seguros de responsabilidad civil. Sin embargo, un incidente como el ocurrido, evidencia que la prevención no solo depende de los equipos de protección, sino también de la capacidad de ejecutar un rescate inmediato y especializado cuando algo sale mal.

El hecho también pone sobre la mesa otro tema de interés público: la capacidad de respuesta del Estado. Si bien el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Panamá posee personal altamente capacitado para múltiples tipos de emergencias, resulta necesario evaluar públicamente si existen equipos y protocolos específicos para rescates en estructuras recreativas de más de 150 metros de altura. Esa evaluación corresponde a las autoridades competentes y merece ser conocida por la ciudadanía.

No se trata de sembrar miedo ni de condenar una actividad turística que aporta al país. Se trata de aplicar un principio básico de gestión del riesgo: cuando aumenta la altura, también debe aumentar la capacidad de respuesta ante una emergencia. Si una atracción puede dejar a una persona suspendida a esa distancia del suelo, debe existir un plan de rescate técnicamente probado, con tiempos de respuesta claros y coordinación con los organismos de emergencia.

Por ello, más que buscar culpables, este incidente debería motivar una auditoría técnica independiente que responda preguntas fundamentales:

  • ¿Existe un plan de rescate certificado para personas suspendidas en esas condiciones?
  • ¿Se han realizado simulacros con Bomberos, SINAPROC y otros organismos de emergencia?
  • ¿Cuál es el tiempo máximo previsto para rescatar a una persona inmovilizada en altura?
  • ¿Son suficientes los equipos disponibles para enfrentar un escenario de mayor gravedad?

La joven fue rescatada y eso es una buena noticia. Pero los sistemas de seguridad no se miden por las veces que todo sale bien, sino por su capacidad para responder cuando ocurre lo inesperado. Si este incidente sirve para revisar protocolos, fortalecer la preparación y corregir cualquier debilidad existente, habrá evitado que un susto de hoy se convierta en la tragedia de mañana.

Check Also

El futuro socioeconómico y ambiental de Cobre Panamá

Panamá necesita unidad, no extremismos: el futuro de Cobre Panamá debe decidirse pensando en todos

Analizamos el futuro de Cobre Panamá. Conoce cómo un modelo de fiscalización estricta y diálogo técnico puede reactivar la economía sin descuidar el ambiente.