Un giro inesperado en la ratificación del acuerdo UE-Mercosur
El Parlamento Europeo ha sacudido los cimientos de la política comercial exterior al decidir, este miércoles, remitir el acuerdo UE-Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). Esta medida supone la paralización inmediata de su proceso de ratificación, una decisión que llega apenas cuatro días después de que el pacto fuera firmado en Paraguay tras 26 años de arduas negociaciones. Con 334 votos a favor y 324 en contra, la Eurocámara ha optado por la cautela legal frente a las prisas de la Comisión Europea.
La remisión al tribunal de Luxemburgo no es un trámite menor. En términos prácticos, los jueces deberán dictaminar si el texto es compatible con los tratados fundamentales de la Unión. Este proceso suele demorarse entre 18 y 24 meses, lo que posterga cualquier entrada en vigor definitiva hasta, al menos, el año 2026 o 2027.
Dudas legales sobre el acuerdo UE-Mercosur
El núcleo de la controversia radica en la arquitectura jurídica que la Comisión Europea diseñó para acelerar el proceso. Los eurodiputados cuestionan la validez de dividir el pacto en dos partes: una comercial, que solo requiere el aval de la Eurocámara, y otra de asociación política, que exige la aprobación unánime de los 27 parlamentos nacionales. Esta estrategia, vista por muchos como un atajo democrático, está ahora bajo la lupa judicial.
El mecanismo de reequilibrio en el punto de mira
Uno de los puntos más críticos que el TJUE deberá analizar es el denominado ‘mecanismo de reequilibrio’. Este apartado permitiría a los países del Mercosur impugnar normativas europeas que consideren perjudiciales para sus exportaciones. Muchos legisladores temen que esto choque frontalmente con la autonomía regulatoria de la UE, especialmente en estándares ambientales y de salud pública.
La presión social y el factor Trump
La decisión ha sido recibida como una ‘pequeña victoria’ por las organizaciones agrarias, que han mantenido una presión constante en las calles de Bruselas. Para los agricultores, el acuerdo UE-Mercosur representa una amenaza directa a su competitividad debido a las diferencias en los estándares de producción.
Por otro lado, la parálisis llega en un momento geopolítico delicado. Mientras algunos sectores defienden el tratado como la respuesta necesaria ante las amenazas arancelarias de Donald Trump, otros consideran que no se puede sacrificar el modelo agrícola europeo en el altar del libre comercio. Por ahora, el balón está en el tejado de la justicia europea, y el futuro del mayor bloque comercial del mundo queda en suspenso.
Panamá Noticias Network Panamá Noticias Network, Tu Portal con las Mejores Noticias de Panamá y el Mundo.
