Las recientes declaraciones del ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, ponen sobre la mesa una verdad incómoda, pero ineludible: el problema de la basura en Panamá desbordó hace tiempo las fronteras de los municipios y se convirtió en un desafío nacional.
Cuando no existe un solo distrito del país libre de acumulación de desechos, vertederos improvisados o prácticas inadecuadas de disposición final, estamos frente a una crisis estructural. No es un tema de percepción, es una realidad que impacta directamente la salud pública, el medio ambiente, la imagen del país y la calidad de vida de los ciudadanos.
Durante años, el manejo de los residuos sólidos ha sido tratado como un asunto administrativo menor, relegado a alcaldías sin recursos, planificación ni capacidad técnica suficiente. El resultado está a la vista: ríos contaminados, calles convertidas en basureros, proliferación de enfermedades y una cultura de desorden que se normalizó peligrosamente.
El llamado del ministro Navarro a abordar la basura como un tema de Estado no solo es acertado, es urgente. Panamá necesita una política nacional integral de residuos sólidos, con liderazgo del Gobierno Central, coordinación interinstitucional, inversión en infraestructura moderna, educación ciudadana y reglas claras que se cumplan sin excepciones.
No se trata únicamente de recolectar basura, sino de repensar el modelo: dónde se deposita, cómo se procesa, qué se recicla, quién fiscaliza y quién responde cuando se falla. Sin planificación nacional, los vertederos clandestinos seguirán proliferando y el problema continuará heredándose de gobierno en gobierno.
Por supuesto, la responsabilidad también es compartida. El Estado debe liderar, pero el ciudadano debe asumir su rol. No hay política pública que funcione si se sigue arrojando basura en cualquier esquina con total impunidad.
La basura es hoy un espejo de nuestras debilidades institucionales, pero también puede convertirse en una oportunidad para demostrar que Panamá es capaz de ordenarse, modernizarse y pensar en grande. Ignorar el problema ya no es una opción. Convertirlo en prioridad nacional, sí lo es.
Porque cuando la basura está en todas partes, el problema no es local: es de todos.
Panamá Noticias Network Panamá Noticias Network, Tu Portal con las Mejores Noticias de Panamá y el Mundo.
