San Miguelito, uno de los distritos más poblados y vulnerables del país, vuelve a ser noticia. Esta vez no por promesas, sino por acciones concretas impulsadas desde el Gobierno Central, que ha tenido que intervenir ante el evidente colapso del manejo de desechos sólidos bajo la actual administración municipal encabezada por Irma Hernández.
En los últimos días, la Autoridad de Aseo Urbano y Domiciliario (AAUD) inició la instalación de nuevas cajas tipo roll on roll off en puntos estratégicos del distrito, precisamente en aquellos lugares donde la empresa concesionaria —cuyo contrato venció el pasado 18 de enero — mantenía estas estructuras sin ofrecer soluciones sostenibles ni efectivas.
La situación se había vuelto insostenible: bolsas rotas, desechos regados en las calles, animales hurgando entre la basura y personas en condición de calle expuestas a focos de contaminación. Todo esto, a plena vista de una comunidad cansada y de una alcaldía ausente, incapaz de responder a una de las funciones más básicas de la gestión municipal: mantener limpio el distrito.
La medida adoptada por la AAUD no es improvisada. Busca garantizar puntos seguros y adecuados para el depósito de residuos, reducir los riesgos sanitarios y devolverle a los ciudadanos un entorno más digno, ordenado y saludable. Además, la Autoridad ha confirmado que esta acción se extenderá a todos los puntos donde existían estas cajas y será reforzada en sectores donde nunca se instalaron, atendiendo una deuda histórica con comunidades olvidadas.
Lo ocurrido en San Miguelito deja una lectura clara: cuando la improvisación, la falta de planificación y la inacción municipal se imponen, el Estado tiene que intervenir. No por protagonismo político, sino por responsabilidad social.
Mientras la alcaldía guarda silencio y los problemas se acumulan, el Gobierno Central actúa. Y aunque esta intervención no sustituye la necesidad de una gestión municipal eficiente y comprometida, sí envía un mensaje contundente: el desorden no puede normalizarse y la basura no puede seguir siendo el reflejo del abandono institucional.
San Miguelito merece más que excusas. Merece orden, salud pública y respeto. Y hoy, ese paso lo está dando el Gobierno Central, ante un fracaso municipal que ya no se puede esconder bajo la alfombra… ni bajo la basura.
Panamá Noticias Network Panamá Noticias Network, Tu Portal con las Mejores Noticias de Panamá y el Mundo.
