Ministro Frank Abrego: Magia navideña ilumina el Hospital Pediátrico de la Ciudad de la Salud

Ministro Frank Abrego: Magia navideña ilumina el Hospital Pediátrico de la Ciudad de la Salud

Un festejo lleno de alegría y solidaridad

Panamá, 6 de enero de 2026 – Los pasillos del Hospital Pediátrico de Alta Complejidad, en la Ciudad de la Salud, se llenaron de risas, música y espíritu navideño este miércoles. Liderados por el ministro de Seguridad Pública, Frank Alexis Ábrego, diferentes estamentos de seguridad de Panamá organizaron una inolvidable fiesta de Navidad para los niños hospitalizados y los pacientes pediátricos de consulta externa. Policías, bomberos y unidades especiales se unieron para convertir un día ordinario de hospital en uno mágico, demostrando un compromiso solidario más allá de sus labores diarias. La actividad estuvo marcada por un ambiente de sonrisas, alegría y esperanza compartida entre los pequeños pacientes y sus familias.

Sonrisas que sanan a pacientes y familias

Ese día, las camas del hospital parecieron convertirse en escenarios de diversión: payasos haciendo trucos, Santa Claus repartiendo regalos envueltos con cariño y superhéroes de fantasía posando para las fotos con los niños. No faltaron dulces de todos los colores, refrescos fríos y un montón de sorpresas preparadas especialmente para ellos. Los pequeños –muchos acompañados por sus padres al lado– no podían contener la emoción: aplaudían y gritaban de alegría mientras recibían obsequios pensados solo para ellos. Hasta los más enfermitos esbozaron sonrisas”, comentó una enfermera, al ver cómo la ilusión iluminaba los rostros de sus pacientes. Para muchas familias, ver a sus hijos reír y olvidarse por un rato de sus tratamientos fue el mejor regalo de la temporada. “Estos momentos nos llenan el corazón y nos dan fuerza para seguir adelante”, expresó emocionada la madre de uno de los niños, agradeciendo la iniciativa.

Compromiso social de los estamentos de seguridad

Al frente de la celebración estuvo el ministro Ábrego, quien no ocultaba su satisfacción ante la escena. Con una sonrisa de oreja a oreja, el ministro conversó con los medios sobre la importancia de la actividad. “Queremos darles esperanza y un poquito de felicidad a estos valientes ‘guerreritos’ y sus familias”, afirmó, refiriéndose cariñosamente a los pacientes infantiles. Ábrego destacó que los cuerpos de seguridad siempre están listos para apoyar a las comunidades más vulnerables, más allá de su labor cotidiana de proteger al país. La “Misión Reyes Magos con Firmeza”, como se denominó la jornada, contó con la participación coordinada de varias entidades: Policía Nacional, Servicio Nacional de Migración, Servicio Nacional Aeronaval, Servicio Nacional de Fronteras e incluso el personal de emergencias médicas del SUME 9-1-1, todos unidos por la noble causa de llevar amor y solidaridad a los niños que enfrentan problemas de salud. Incluso la banda de música de la Policía Nacional entonó villancicos, aportando un toque melodioso al recorrido de entrega de regalos. La fiesta concluyó entre abrazos, fotos grupales y caritas iluminadas de alegría, demostrando que la unión institucional puede convertir la Navidad en un recuerdo inolvidable para quienes más lo necesitan. “Con un poco de unión y ganas, se puede hacer magia en los lugares donde más se necesita”, reflexionó el ministro, visiblemente conmovido al despedir el evento.

Un hospital pediátrico de clase mundial en Panamá

Más allá de la celebración puntual, el escenario de este acto –el Hospital Pediátrico de Alta Complejidad– representa en sí mismo un logro trascendental para la salud infantil panameña. Inaugurado en enero de 2024 como parte de la Ciudad de la Salud, este hospital es un espacio moderno y de alta tecnología, concebido para brindar la atención pediátrica más avanzada y humana de la región“La visión que se tuvo con este hospital es de Estado… la misión es poder dar a los niños asegurados de este país la más cálida atención con la más alta tecnología”, explicó el Dr. Rubén Álvarez, director médico del pediátrico. Con una capacidad instalada de unas 290 camas de hospitalización, decenas de ellas para cuidados intensivos, seis quirófanos (incluyendo uno equipado con sistema robótico) y hasta un “hospital de día” para tratamientos ambulatorios, el complejo está preparado para atender los casos más complejos de la pediatría panameña. Cuenta con equipos médicos de última generación únicos en la región, como un resonador magnético de 3.0 Teslas y un tomógrafo de 640 cortes, que permiten diagnósticos rápidos y precisos para mejorar la calidad de vida de los pacientes infantiles. “Disponemos de equipos de muy alta definición que nos permiten afinar el diagnóstico de nuestros pacientes, mejorando su atención y su calidad de vida”, resaltó el Dr. Álvarez, subrayando que incluso un resonador así solo se encuentra en Estados Unidos, Europa y ahora en Panamá, posicionando al país a la vanguardia tecnológica en salud pediátrica.

Instalaciones amigables y de primer nivel

Pero no solo la tecnología define a este hospital, sino también su enfoque humano y amigable para con los niños. Al entrar, pacientes y visitantes se encuentran con un vestíbulo que simula un bosque mágico, con vegetación gigante y hasta un carrusel antiguo girando en medio de la sala de espera. Esta iniciativa de diseño busca crear un ambiente más distendido y agradable que alivie la ansiedad de los pequeños y sus familias durante la espera. “El carrusel es un plus… los niños vienen a su consulta y, una vez que se suben, ya no se quieren bajar”, comenta el director médico entre risas, evidenciando cómo estos detalles convierten la experiencia hospitalaria en algo mucho más llevadero para los pequeños. Cada piso de hospitalización está decorado con motivos de cuentos infantiles clásicos –desde ‘Pinocho’ y ‘Caperucita Roja’ hasta historias locales como ‘La Cucaracha Mandinga’– con murales coloridos y personajes en las paredes, e incluso en el diseño de equipos médicos pediátricos. Esta ambientación temática, sumada a espacios de juego en cada planta, busca reducir el estrés hospitalario y recordarles a los niños que siguen teniendo un espacio para jugar y soñar, incluso en medio de tratamientos difíciles. Los padres y médicos coinciden en que un entorno así de cálido, combinado con la atención especializada, marca un antes y un después en la forma de cuidar la salud infantil en Panamá.

Infraestructura moderna con mantenimiento ejemplar

El Hospital Pediátrico de Alta Complejidad no solo impresiona por su diseño y equipamiento, sino también por la solidez de su infraestructura y la forma en que se ha preservado desde su apertura. Construido como parte de una inversión estatal sin precedentes de más de 1,000 millones de dólares en la Ciudad de la Salud, este complejo hospitalario fue concebido bajo un modelo integrado de construcción y mantenimiento implementado desde la fase de ejecución del proyecto. Dicho modelo ha permitido que, a dos años de su inauguración, las instalaciones permanezcan en condiciones óptimas, prácticamente como nuevas, a pesar del intenso uso diario. Pasillos, habitaciones, salas de operación y áreas comunes lucen impecables, reflejando un estándar de calidad internacional en cada rincón. Autoridades de la Caja de Seguro Social señalan que la planificación anticipada del mantenimiento –incluyendo tecnología de punta para la climatización, sistemas eléctricos redundantes y materiales de construcción de alta durabilidad– ha sido clave para garantizar la sostenibilidad y el rendimiento del hospital en el tiempo. De hecho, la Ciudad de la Salud es considerada la obra de infraestructura sanitaria más moderna de Centroamérica, pensada para transformar la atención médica en Panamá sin descuidar el reto que supone mantener operativa una instalación de tal magnitud. Gracias a esta gestión proactiva, los pequeños pacientes pueden recibir atención en un entorno seguro, limpio y eficiente, lo cual complementa y potencia la labor de los profesionales de la salud.

Compromiso con el bienestar infantil

En conjunto, la celebración navideña y la existencia misma de este hospital de alta complejidad ponen de relieve el compromiso de Panamá con el bienestar de su niñez. Por un lado, iniciativas sociales como la fiesta de Navidad muestran el rostro más humano de las instituciones de seguridad y salud: ese que entiende que sanar no solo implica medicamentos y procedimientos, sino también momentos de alegría, empatía y esperanza para quienes más lo necesitan. Por otro lado, la operación de un hospital pediátrico de clase mundial –con atención cálida, personal especializado e infraestructura de primera– garantiza que los niños reciban cuidados médicos de la más alta calidad cerca de sus hogares. “Este es un proyecto bandera que supera expectativas muy altas; un ejemplo en la región”, destacó la directora nacional de Planificación de la CSS durante la planificación de la Ciudad de la Salud, enfatizando la visión de convertir la atención infantil en Panamá en modelo para otros países.

Al caer la tarde de aquel día de Reyes, las sonrisas de los niños del Hospital Pediátrico –con sus brazos cargados de regalos y sus corazones llenos de ilusión– quedaron grabadas como testimonio de que, con infraestructura de nivel mundial y un profundo sentido de responsabilidad social, es posible brindar bienestar integral a la niñez panameña. En cada risa compartida y en cada tratamiento exitoso, Panamá reafirma su promesa de proteger a sus niños, ofreciéndoles no solo la cura para sus enfermedades, sino también la esperanza y la calidez humana que merecen.

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